El boxeador filipino Manny Pacquiao asumió el control de un gimnasio en Hollywood previamente vinculado a Floyd Mayweather Jr., en un movimiento que incrementa la expectativa rumbo a la posible revancha entre ambos programada para septiembre en Las Vegas.
El espacio, que será relanzado como “Pacquiao Prime Boxing”, se encuentra en proceso de renovación y abriría sus puertas este verano con un enfoque dirigido a atletas profesionales. Durante un recorrido, el filipino supervisó avances y adelantó que el recinto será un centro de alto rendimiento, alejándose del modelo tradicional abierto al público.
La decisión se da en medio de tensiones sobre las condiciones del combate, ya que mientras Mayweather ha señalado que se trataría de una exhibición, el entorno de Pacquiao sostiene que existen acuerdos firmados para una pelea profesional, incluso con compromisos económicos ya establecidos.
El equipo del filipino ha advertido posibles implicaciones legales ante diferencias en la interpretación del contrato, lo que añade incertidumbre al evento. Pese a ello, Pacquiao ha reiterado su postura de respetar lo firmado y enfocarse en su preparación.
Más allá del simbolismo, el nuevo gimnasio forma parte de la estrategia del excampeón para fortalecer su legado y contribuir al desarrollo de nuevas generaciones dentro del boxeo profesional.

